El salón de un bodegón con las mesas puestas y las luces prendidas

Software de gestión para restaurantes, bares y cafeterías

Tu restaurante bajo control, incluso cuando vos no estás.

Carta, pedidos, mesas, mozos, cocina, equipo y números. Todo conectado en un solo lugar para que sepas qué pasa en tu negocio y puedas tomar mejores decisiones.

Sin apps para tus clientes. Sin cuentas. Sin complicaciones.

Mirá lo que verían tus clientes

Tocá acá para probarla

Tener un restaurante ya es suficientemente difícil.

Cambiar precios. Controlar mesas. Coordinar mozos. Revisar comandas. Actualizar la carta. Sacar números. Preparar reportes. Estar encima de los encargados.

Y después de hacer todo eso, todavía quedan preguntas.

La información existe. Está repartida en un cuaderno, en un mensaje que te mandaron el martes y en una planilla que nadie terminó de llenar.

¿Dónde estoy perdiendo plata?

¿Qué platos realmente me hacen facturar?

¿Qué está pasando cuando yo no estoy?

¿Mi equipo está atendiendo como debería?

¿Qué mira la gente y termina sin pedir?

Zondacarta

Todas, en un solo lugar

No deberías tener que estar en tu local para saber cómo está funcionando.

El cambio

Pasá de administrar por intuición a administrar con información.

«Creo que este plato se vende bien»

Sabés cuántos salieron y cuánto dejaron

«Los mozos están atendiendo bien»

Ves cuánto tardan en llegar a una mesa

«Creo que ese precio estaba bien»

Tenés todos los precios que tuvo cada plato

«Cuando no estoy, espero que funcione»

Ves qué está pasando desde donde estés

«La gente mira la carta»

Sabés qué mira y qué termina pidiendo

«Tengo que sentarme a sacar los números»

Los números ya están sacados

Todo tu restaurante, conectado

Cinco partes que hasta hoy no se hablaban entre ellas.

Tu carta

Cambiá un precio una vez. No vuelvas a imprimir 200 cartas.

Un QR en cada mesa, sin app ni registro. Tu logo, tus colores y tus fotos. Etiquetas de sin TACC, vegetariano, vegano, sin lactosa y picante. Opciones por plato y destacados. Y si se te acaba algo, lo marcás y desaparece de todas las mesas al toque.

La carta del Bodegón El Zonda como la ve el comensal en su celular

Tu salón

Cada mesa. Cada pedido. Cada llamado.

Todas tus mesas en una pantalla: cuál está ocupada, hace cuánto, cuánto lleva gastado y quién la atiende. El mozo toma el pedido desde su celular, responde los llamados, anula un plato eligiendo el motivo, y cierra o reabre una mesa.

Mesa 12

01:12 h

$ 38.500

Pidió la cuenta hace 4 min

Atiende: Carla

Tu cocina

Del pedido a la cocina, sin que se pierda nada en el camino.

Las comandas salen separadas por estación: la carne a la parrilla, los tragos a la barra, el café a la cafetería. En una pantalla que vinculás vos en dos minutos con un código. Si tenés impresora térmica, contanos cuál es y lo vemos juntos. Y si se corta internet en la cocina, el pedido no se pierde: sale apenas vuelve.

Las comandas colgadas sobre el pase, con los platos listos para salir

Tu equipo

Delegá sin perder el control.

Cada mozo entra con un PIN de 4 números, desde un aparato que vos autorizaste. Cada anulación queda registrada con el motivo y con el nombre de quien la hizo. No necesitás estar encima de todos para saber qué pasó.

21:14
La pantalla de llamados: dos mesas esperando, con los botones Voy y AtendidoLas diez mesas del salón, cuatro ocupadas con su total y su tiempoEl detalle de la mesa 5 con sus platos y el totalLa categoría De la parrilla abierta, con cada plato y su precioLa pantalla de anular un plato, con los cuatro motivos

1 de 5

Ningún llamado queda en el aire

Tu equipo ve quién pidió la cuenta, quién llamó al mozo y cuánto lleva esperando. Uno toma el llamado y el resto sabe que ya está siendo atendido.

2 de 5

Todo el salón, de un vistazo

Qué mesas están libres, cuáles están ocupadas, hace cuánto y cuánto llevan consumido. Tu equipo sabe dónde poner la atención sin tener que preguntarse entre ellos.

3 de 5

Cada mesa, con toda su historia

Tu equipo ve qué pidió la mesa, cuánto lleva consumido y el estado de cada pedido. Puede imprimir la cuenta sin cerrar la mesa y cerrarla recién cuando corresponde.

4 de 5

Tu equipo siempre vende con la carta de hoy

Platos, opciones, precios y disponibilidad se actualizan para todos. Cambiás algo una vez y tus mozos dejan de trabajar con precios viejos o cartas desactualizadas.

5 de 5

Si algo se anula, sabés qué pasó

Cada anulación queda registrada con el motivo y el mozo que la hizo. Y si el plato ya salió a cocina, Zondacarta avisa para evitar que se prepare algo que ya no se va a cobrar.

Tus números

Dejá de adivinar. Empezá a decidir.

Ventas, ticket promedio, mesas atendidas, a qué hora vendés de verdad, qué platos se piden y cuánto deja cada uno, cuánto tarda tu equipo en llegar a una mesa que llama. Y uno que no te da ningún otro sistema: qué platos miran todos y no pide nadie.

¿Ya tenés la carta armada? Mandanos el PDF o una foto y te la cargamos.

21:14

Tu mozo digital

Conocé a tu mozo digital.

Tu cliente le pregunta lo que le preguntaría al mozo, y él le contesta con tu carta en la mano. En castellano o en inglés, a cualquier hora, sin hacer esperar a nadie.

Y le ponés el nombre que quieras. Acá se llama Tito, porque así lo bautizó el bodegón.

Hay una segunda capa, y es para vos: podés ver qué le preguntaron y no supo contestar. Eso es tu carta diciéndote qué le falta.

En la carta de ejemplo lo dejamos apagado a propósito. Se enciende local por local, cuando vos querés.

Del lado de tu cliente

Escanea, mira y pide. Nada más.

No instala una aplicación. No se crea una cuenta. No se registra. Apunta la cámara al QR de la mesa y ya está leyendo tu carta.

1,6 s

tarda en abrir, aunque la señal esté mala

1 foto

de WhatsApp pesa más que tu carta entera

0

aplicaciones que se tiene que bajar

Medido con la señal frenada a propósito y la carta cargada de fotos.

¿Ya tenés tu carta armada? No empieces de cero.

Mandanos el PDF, un Word, o una foto del menú sacada con el celular. Lo leemos, te lo mostramos para que lo revises plato por plato, y recién cuando confirmás entra a tu carta.

Grabado contra el sistema andando. Los catorce platos y sus precios los leyó del PDF, no los escribimos nosotros.

Cerraste el local. Zondacarta no.

23:42 — desde tu casa

Ejemplo

Ventas de hoy

$ 1.284.350

Ticket promedio

$ 28.540

Mesas atendidas

45

Plato más vendido

37

Milanesa Zonda

Tardan en atender

2 m 14 s

No necesitás estar en el restaurante para saber qué está pasando en el restaurante.

Cuando crezcas

Un local hoy. Cinco mañana.

Cada sucursal con su carta, sus mesas, su equipo y sus aparatos, y todas desde el mismo lugar. No vas a tener que cambiar de sistema el día que abras el segundo: está pensado así desde la primera línea, aunque hoy tengas uno solo.

Sin ataduras

Tu restaurante. Tus clientes. Tus datos.

Te los llevás cuando quieras

Tu carta, tus ventas renglón por renglón y todos los precios que tuvo cada plato, en archivos que abrís en Excel. Cuando quieras, incluso si algún día dejás Zondacarta.

De tus comensales no guardamos nada

Ni el nombre, ni el teléfono, ni el mail de nadie que escanee la carta. Los números que ves no tienen una persona atrás. Lo decidimos así; no es que no podamos.

Menos herramientas. Más control.

  • Carta
  • Mesas
  • Mozos
  • Pedidos
  • Cocina
  • Reportes
  • Equipo
  • Sucursales

Un solo lugar.

Planes

Una forma de Zondacarta para cada negocio.

Podés contratarlo por mes, por año o de por vida. Contanos cómo es tu local y te ayudamos a encontrar la opción que te conviene.

Lo que nos preguntan

Preguntas antes de arrancar.

¿Necesito comprar equipos?

Si tus mozos tienen celular, no hace falta nada más para arrancar. Para la cocina alcanza con una tablet o cualquier pantalla con navegador, aunque sea vieja. Lo único que sí conviene es un wifi que llegue bien al salón.

¿Funciona con mi impresora térmica?

Depende de cuál tengas, y preferimos decírtelo derecho: no todas se conectan igual. Lo que hoy está andando y probado es la pantalla de cocina, que vinculás vos en dos minutos con un código de seis dígitos y hace el mismo trabajo que el papel.

Si querés imprimir, contanos qué impresora tenés y lo vemos juntos antes de que compres nada.

¿Tengo que cargar toda mi carta de nuevo?

No. Mandanos el PDF, un Word o una foto del menú y te la dejamos cargada con tus precios y tus categorías. Después la manejás vos.

¿Qué pasa si se corta internet?

Si se corta en la cocina, el pedido ya quedó guardado y sale apenas vuelve la conexión: no se pierde ninguno. Si se corta en todo el local, tus mozos siguen tomando pedidos en papel como siempre, y el salón no se frena.

¿Mis clientes tienen que descargar una app?

No. Apuntan la cámara al QR de la mesa y ya están leyendo la carta. No instalan nada ni se registran.

¿Puedo usarlo en varias sucursales?

Sí. Cada sucursal tiene su carta, sus mesas y su equipo, y las mirás todas desde el mismo lugar.

¿Puedo cambiar los precios cuando quiera?

Cuando quieras, desde el celular, y el cambio llega a todas las mesas en poco más de un segundo. Queda guardado qué valía antes y desde cuándo, y podés dejar un aumento listo para que entre solo el día que vos digas.

¿Qué pasa con mis datos si dejo Zondacarta?

Te los llevás. Tu carta, tus ventas renglón por renglón y el historial de precios, en archivos que abrís en Excel.

¿Cómo empiezan a usarlo mis mozos?

Vos autorizás el celular de cada uno una sola vez, y a partir de ahí entran con un PIN de 4 números. Aprenderlo lleva un turno; no hay nada que instalar.

Tu restaurante puede funcionar sin que tengas que estar encima de todo.

Hablá con nosotros y te mostramos cómo funcionaría en tu local: tu carta, tu salón, tu cocina y tus números desde un solo lugar.

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